Arabismos en el español de todos los días

Casi ocho siglos de ocupación árabe en la Península Ibérica dejaron en el español una huella importante de arabismos en el léxico cotidiano.

Desde 711 hasta 1492, la situación lingüística de Al-Andalus (nombre que recibió el territorio ocupado, es decir, más de dos tercios de la Península), fue compleja y cambiante. Aunque los conquistadores impusieron el árabe como lengua oficial, los vencidos siguieron usando la suya. Tenemos, entonces, que las variantes utilizadas comúnmente en Al-Andalus eran:

  • El árabe clásico, la lengua de las comunicaciones oficiales, la ciencia y la literatura.
  • El árabe vulgar en contextos informales, para conversar.
  • El latín para la liturgia, pues los mozárabes continuaron su práctica cristiana.
  • El latín vulgar o romance andalucí, hablado por los cristianos (aunque no únicamente), y del cual, lamentablemente, no se conserva mucha documentación.

En los reinos cristianos del norte peninsular, que resistieron la ocupación musulmana y emprendieron la Reconquista a partir del siglo XVI, se evidencian varias franjas lingüísticas: el gallego, el catalán, el castellano, el navarro-leonés, entre otros. Estas lenguas se repartirán en la Península durante la conquista cristiana y perdurarán, a diferencia del romance andalucí.

La situación lingüística de Al-Andalus se caracteriza por el contacto entre lenguas, que se produce durante las interacciones de la vida diaria, así como por la práctica del bilingüismo. Las consecuencias del contacto entre el árabe y el romance se observan en el español actual:

  • El sufijo -í para los gentilicios (marroquí, israelí) y para algunos sustantivos y adjetivos (jabalí, baladí).
  • La preposición “hasta”.
  • Los indefinidos “mengano” y “fulano“.
  • La interjección “ojalá”.
  • Algunas fórmulas y frases fijas árabes, que la lengua romance reprodujo y que perduran en la actualidad: “si Dios quiere”, “Dios mediante”, “Dios te guarde”, “Dios te ampare”.
  • Sin embargo, la influencia más importante del árabe en el español se produjo en el léxico. Como los árabes se dedicaron a la agricultura, las ciencias, el comercio, la construcción, la organización territorial y la artesanía, entre otros oficios, el español heredó una gran cantidad de vocabulario de índole utilitario. Aquí recojo algunos ejemplos:

 

Alcaparra, berenjena, alfalfa, zanahoria, azúcar, alcachofa, albaricoque, acelga, alcornoque, azafránnoun_140152_cc


 

Cifra, cero, algoritmo, álgebra, alcohol, químicanoun_186400_cc


 

Aldaba, azotea, alcoba, albañil, tabique, azulejo, albañalnoun_203305_cc


Barrio, arrabal, aldea, alcalde, alguacil, alcantarillanoun_206135_cc


Alfarería, taza, jarra, alicates, tarea, alfilernoun_80908_cc


Almacén, alcabala, tarifa, aduana, arancelesnoun_131530_cc


 

Fuentes consultadas:

La invasión árabe. Los árabes y el elemento árabe en español. Elena Toro Lillo

Lengua árabe y lenguas románicas. María Jesús Viguera Molins

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