“Mira, precioso, ‘mind if I say: wow…”

Este video no solo sirve para ilustrar una buena actuación, sino también un fenómeno que, en lingüística, recibe el nombre de cambio de código o codeswitching. Las personas bilingües[i] poseen el doble de opciones lingüísticas para comunicarse que las personas monolingües. En contextos donde se hablan dos o más idiomas, estos hablantes suelen cambiar de lengua, inconsciente o conscientemente, en el transcurso de una conversación. Otros ejemplos son:

What ruined this people is la vagancia de no hacer nada.”

“So… you take the ham… as they’re ablandando, ya que está un poquito hirviendo, tú le echas el hueso del jamon.”

“Un americano me puede preguntar very nicely, ‘hace tiempo que yo te estoy viendo así y perdona que te pregunte’.”[ii]

Pero ¿qué motiva a una persona a expresarse de este modo y no en una sola lengua? Las investigaciones son numerosas en este campo, aquí reúno algunas de las razones que explican el codeswitching:

  • Identidad. Mediante la lengua marcamos nuestra identidad. Es una manera de decir: “formo parte de dos mundos y me siento más cómodo expresándome mediante las dos lenguas alternadamente”[iii].
  • Espontaneidad. Hay cosas que se dicen mejor en una lengua que en otra, ya sea porque sale más natural o porque se siente mejor decirlo en una lengua determinada.
  • Precisión. Porque una de las dos lenguas tiene una estructura que expresa con mayor precisión lo que se quiere decir.
  • Eficacia comunicativa. Porque es más simple, se utilizan menos palabras.
  • Disponibilidad. Porque sencillamente se tiene en la punta de la lengua.[iv]
  • Estatus. Hablar una determinada lengua puede indicar un cierto nivel de educación, pertenencia a una élite, etc. Al cambiar de una lengua a otra de mayor prestigio social, se envían señales de estatus al interlocutor.[v]
  • Para marcar un cambio de tono o tema. Generalmente, los mensajes con carga afectiva se expresan en la lengua materna.
  • Hay marcadores discursivos que se prefieren decir en un idioma dado, como por ejemplo: “anda”, “you know”, “I mean”, “verdad”.

El fenómeno del codeswitching se estudia ampliamente en el caso de los Estados Unidos, donde una proporción importante de la población habla español (aquí hago un inciso para decir que coincido con los especialistas que consideran que el espanglish no es codeswitching, pero de eso hablaremos en otra entrada). Igualmente ocurre en Canadá, donde el inglés y el francés son lenguas que, aunque oficiales, no están en situación de igualdad. Es un fenómeno problemático, sin duda, por eso la cantidad de estudios que se hacen del tema.

Históricamente el cambio de código se creía la manifestación de una deficiencia en una de las dos lenguas. Actualmente, se concibe como una competencia lingüística, es decir, una habilidad y por lo tanto una ventaja. Según los más puristas, se trata de una amenaza asimilatoria que conlleva a la eliminación de comunidades lingüísticas minoritarias. Sin embargo, según un enfoque más reconciliatorio, el codeswitching permite la ampliación de los horizontes identitarios y lingüísticos de los usuarios de las lenguas.[vi]

¿Y tú? ¿Cambias de código cuando conversas con alguien? ¿Qué te motiva a hacerlo?

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[i] Aquí el témino bilingüismo se refiere al dominio fluido de las estructuras fonológicas, gramaticales y discursivas de dos lenguas, así como también al conocimiento de los aspectos culturales vinculados a ellas.

[ii] Ejemplos tomados del artículo de J. M. Lipski, titulado “Spanish-English language switching in speech and literature: Theories and models”, publicado en 1982, en The Bilingual Review/La Revista Bilingue.

[iii] Así lo afirma A. C. Zentella en el artículo “Ta bien, you could answer me en cualquier idioma”: Puerto Rican codeswitching in bilingual classrooms, publicado en 1983, en Latino language and communicative behavior.

[iv] Como se puede leer en el artículo de Lipski, arriba mencionado.

[v] K. Becker habla sobre los aspectos sociales del codeswitching en el artículo  “Spanish/English Bilingual Codeswitching: A Syncretic Model”, publicado en 1997, en Bilingual Review.

[vi] Así lo indica Danica Vaillancourt en esta investigación.

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¡Creced y reduplicad!

En español, inglés y francés (y en muchísimas otras lenguas) se produce lo que en lingüística se conoce con el nombre de reduplicaciones. Se trata de la repetición deliberada de una palabra, frase o segmento de una palabra con el fin de producir un efecto determinado.

En español, tal como lo explica el autor de este artículo, se producen las siguientes estucturas reduplicativas:

  1. Compuestos reduplicativos del tipo “tictac” y “zigzag”.
  2. Repetición de una parte del dicurso para enfatizar el mensaje: “no vas, no vas y no vas”, diría un padre a su hijo para manifestar su resolución.
  3. Repetición de palabras:
    1. Con el fin de enfatizar una cualidad o atributo de la cosa o persona de la que se habla: “la ensalada está rica-rica”; o uno de los dos extremos de la graduación: “el hombre era negro-negro », “gordo-gordo no está, está rellenito”.
    2. Cuando el término repetido no es graduable, el efecto es de precisión: “sigue recto-recto, hasta el final”.
    3. También puede indicar un prototipo, como en el caso de “sofá de cuero-cuero”. Existen pieles sintéticas que imitan la textura del cuero, pero el prototipo es la piel de los animales, el cuero-cuero, lo que se dice cuero.

En los artículos consultados para la redacción de esta entrada, no se mencionan las estructuras rítmicas del tipo “a la orden, no hay por dónde”; “qué te pasa, calabaza”; “hola, caracola”; “chao, pescao”. En el caso del inglés, como veremos a continuación, estas combinaciones rítmicas son consideradas como estructuras reduplicativas.

En inglés, el fenómeno del que hablamos se denomina reduplicación contrastiva (contrastive focus reduplication), y, según este artículo, hay diferentes clases de reduplicación:

  1. En el lenguaje de los niños pequeños “choo-choo” (chuu-chuu).
  2. Schm-reduplication. La prefijación -schm manifiesta una actitud despreciativa hacia una cosa o persona: “Calories schmalories, eat a piece of cake!” ¡Al diablo con las calorías, cómete un trozo de pastel!
  3. Combinaciones rítmicas como “okey-dokey”.
  4. Compuestos reduplicativos como “zig-zag” y “sing-song”.
  5. Repeticiones de palabras para enfatizar: “you are mad mad mad!” (¡estás loco-loco-loco!).
  6. Reduplicación con el fin de determinar el prototipo, eliminar la ambigüedad o clarificar una situación. Algunos ejemplos son:
    1. We are not living together-living together” (no estamos viviendo juntos-viviendo juntos*), significa que no están viviendo formalmente juntos, como lo haría un matrimonio, la convivencia, quizá, es de fines de semana, entre muchas otras alternativas que se desvían de lo que se considera prototípico.
    2. Is it fancy or fancy-fancy?”, ¿es elegante o muy elegante?
    3. Relacionado con el tema que nos ocupa, este anuncio publicitario de un book-book cae como anillo al dedo. En él se promocionan los atributos de los libros (libros-libros), en contraste con los libros digitales.
    4. ¿Qué tal este ejemplo en el que la reduplicación sirve como aclaratoria?

A: “I went to the bookstore with John yesterday”. (Ayer fui a la librería con Juan.) B: “You, guys, make a great couple.” (Ustedes son una pareja estupenda.) A: ” No, I didn’t go with John-John, I went with a co-worker named John.” (No, no fui con mi Juan, fui con un colega llamado Juan).

En cuanto al francés, extraje la siguiente información de este artículo:

  1. El diminutivo o la atenuación se puede marcar con la repetición del comienzo de una palabra, como en “fifille” (mujercita), “bébête” (tontuelo) y “foufou” (loquillo, locuelo), entre otros.
  2. Para especificar la cualidad de la persona o de la cosa dentro de una gama de posibilidades: “Le mur est bleu, bleu” (el muro es azul-azul) indica que, de todas las gradaciones posibles, es azul, no azul claro ni azul grisáceo, azul-azul.
  3. Quizá el caso más musical de la reduplicación en el caso del francés se encuentra en la variante quebequense. Se trata del extensamente empleado “là, là”: “ Quand ça? Là là? , ¿cuándo? ¿ahora mismo?

* Traducción literal. He anotado entre paréntesis la traducción literal o palabra por palabra y no la traducción del sentido con el fin de proporcionar una guía a los lectores que no conocen ni el francés ni el inglés.

Martillando

En la entrada anterior hablé de cómo nos servimos de los clavos y de la acción de clavar para explicar la realidad o expresar diferentes ideas, sentimientos o conceptos en francés, inglés y español. Como a cada clavo le llega su martillazo, esta entrada se la dedico a “martillar” o “martillear” (ambos vocablos considerados correctos, aunque menos usual el segundo), que significa dar golpes con el martillo. “To hammer” en inglés,“marteler” en francés.

  •  En francés y en español, una angustia o tormento que agobia el espíritu, se manifiesta echando mano del martillo: “marteler la tête” (martillar la cabeza*) y “martillar la cabeza”.
  • También se martilla el discurso* cuando alguien dice: “martelez le discours!”, es decir, ¡articule cada palabra por separado, con fuerza! Las palabras son como clavos, se martillan.
  • La expresión “marteler le message” quiere decir insistir, hacer énfasis en una idea o mensaje. En español, se emplea una fórmula equivalente: martillar o machacar un mensaje como lo haría la publicidad, por ejemplo. En inglés, “to hammer something home” (martillar algo centro*), se refiere a insistir, recalcar o exponer convincentemente una idea para que quede claro en la mente del otro.
  • Martillar, en Venezuela, se utiliza no solo para guindar cuadros en la pared sino para pedir dinero, en un registro familiar. Cuando la autoridad soborna al ciudadano o una persona le pide dinero prestado a otra, ellos martillan.
  • En inglés, “hammered” (martillado*) es estar borracho; y en francés, “être marteau” (ser martillo*)  o “devenir marteau” (convertirse en martillo*) es estar loco, ido, como un cencerro. Locura y ebriedad parecen ser las secuelas de un buen martillazo en la cabeza.
  • “Under the hammer” (debajo del martillo*) se refiere a estar un objeto en subasta, esperemos que sea vendido antes de que estalle en pedazos.

* Traducción literal. He anotado entre paréntesis la traducción literal o palabra por palabra y no la traducción del sentido con el fin de proporcionar una guía a los lectores que no conocen ni el francés ni el inglés.

Clavando clavos

file211239818178Clavos de luna nos funden / mi cintura y tus caderas
Federico García Lorca. Bodas de sangre

Del latín “clavus” se derivaron “clavo” en español y “clou” en francés. Ambos términos hacen referencia a la pieza pequeña de metal con punta y cabeza que sirve para guindar o asegurar una cosa sobre otra.

La palabra inglesa “clove” tiene dos acepciones y dos etimologías distintas que convergieron en la misma palabra. Puede significar clavo de olor (derivado del francés clou de girofle) y también diente de ajo (como puede leerse aquí). En inglés, encontramos el sustantivo “nail” con dos acepciones: clavo y uña, y también “clavus”, callo de los pies en la jerga médica.

La imagen del clavo y la acción de clavar clavos es usada en las tres lenguas en expresiones metafóricas o que hacen un uso figurado del lenguaje con el fin de expresar ideas, conceptos y sentimientos. Aquí anotaré algunas de estas expresiones:

  • “Dar en el clavo” es acertar en lo que se hace o dice sin estropearse el dedo en el proceso y tiene su equivalente en inglés: “hit the nail on the head” (golpear el clavo en la cabeza*).
  • La autoría de la expresión “un clavo saca otro clavo” se atribuye a Cicerón, y quiere decir que una pena se olvida si se remplaza por un nuevo amor.
  • “Un clou chasse l’autre” (un clavo caza otro clavo*), se utiliza para expresar la idea de reemplazo o de continuación de alguien en lugar de otra persona, sin el añadido emocional de la expresión anterior.
  • El clavo es como una idea en “Enfoncer le clou” (hundir el clavo*), expresión que significa convencer a una persona machacando la idea.
  • “Cogner des clous” (golpear clavos*) se utiliza cuando alguien está cabeceando a causa del sueño. Cabeza de martillo, clavos de sueño.
  • En “Tomber comme des clous” (caer como clavos*), que se utiliza para decir que llueve a cántaros, los clavos son gotas de agua.
  • Del verbo “clavar” se deriva el sustantivo “clavado”, que en países como Ecuador, Honduras, Venezuela, Colombia, Argentina y Uruguay designa el deporte en el que una persona salta a una piscina desde un trampolín. Y el atleta que lo ejecuta no es un clavo humano, es un clavadista.
  • “Clavar”, como es de esperarse, se usa en algunos países de Hispanoamérica para referirse al acto sexual. En inglés, la expresión “nailed it” (lo clavé*), entre otras cosas, alude a la misma cuestión en el lenguaje coloquial. Clavus phallicus.
  • ¿Será este último uso metafórico la razón por la que “clavar” también se emplea como sinónimo de engañar y estafar?, ¿tendrá que ver con violación en su sentido sexual?, ¿será por esto que, en Venezuela, un estudiante que exclama:”¡me clavaron!” al referirse a un examen denota vejación debido a la dificultad de la prueba? Sin embargo, un estudiante anglófono que ha estudiado para el examen como Dios manda, manifestará su satisfacción diciendo: “I nailed it!”.
  • En la tradición católica, los clavos son divinos. De allí la expresión “¡por los clavos de Cristo!” para enfatizar una súplica.

* Traducción literal. He anotado entre paréntesis la traducción literal o palabra por palabra y no la traducción del sentido con el fin de proporcionar una guía a los lectores que no conocen ni el francés ni el inglés.